No fue justo, no. Suiza manejó el partido como quiso, pero la suerte no estuvo de su lado. Un magnífico orden ofensivo como defensivo hacía pensar que los locales podrían llegar al gol con rapidez; en contraste, los checos estaban perdidos en la cancha y enviando pelotazos al solitario Koller: su actividad en el partido fue nula, por lo que el goleador histórico de República Checa no pudo inquietar en el desarrollo del juego.Más de uno se habrá sorprendido con el cambio que decidió el partido: la salida de Jan Koller y el ingreso de Vaclav Sverkos. Un cambio que a priori parecía defensivo con el ingreso de un volante ofensivo y la salida del ariete.
Suiza atacaba con mucha gente pero los checos se defendían pacientemente, previendo lo que podría pasar. Petr Cech parecía demasiado seguro como para que Suiza lograra la apertura en el marcador. El momento crucial del partido llegó a los
Después del gol, todo siguió por el mismo camino: Suiza atacaba furiosa con Yakin, Streller, Behrami, Barnetta e Isner; pero ya sin su goleador Alexander Frei quien sufrió una dura lesión y se retiró en muletas del estadio por lo que se supone que se perderá lo que resta de
Así, los suizos ya resignaron sus sueños de llegar a batir el arco de Cech. El final del partido llegó y los checos se encontraron con una victoria que no merecieron. Para nada.
La figura: Petr Cech (República Checa); contuvo todos los remates que llegaron a portería y mostró su habitual seguridad.
El desaparecido: Jan Koller (República Checa); al ser el único atacante, se esperaba mucho de él, al menos que inquietara a la dura defensa, pero no fue así.
El dato: Suiza nunca ganó un partido en Eurocopas.
Escrito por: Franco Abba
1 comentario:
Crack Cech...valor fundamental para que los checos ganaran el partido. Saludos
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